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La vida adulta

16 Jul

¿Cuántos de nosotros quisimos ser adultos para hacer lo que quisiéramos? Bueno, como dice el dicho “con gran poder viene una gran responsabilidad”1, hace falta una probadita del mundo de un adulto responsable para darse cuenta del significado de esta frase, no se refiere solo a un poder adquisitivo, sino al poder más grande y la única verdadera libertad que tenemos, la de tomar decisiones, ya hemos visto este tema explotado en películas como “The Matrix” donde el protagonista toma de forma metafórica la píldora roja, también en “El Hombre Araña” y otras obras de entretenimiento, pero la verdadera aplicación no es nada divertida ni viene con súper poderes salidos de una historieta, si ponemos este tema en una perspectiva más adulta nuestra película se parecería más a “The Pursuit of Happyness”.

Algunos hemos tenido más recursos u oportunidades que otros, también hemos tenido más problemas o accidentes que otros, sin embargo, lo que nos quedan son nuestras decisiones y el resultado de las mismas, hay cosas que no podemos cambiar de nuestro pasado, pero si podemos cambiar el rumbo a nuestro futuro, recuerdo que cuando estudié en el ITCR me internaron en el hospital para operarme por un tumor que tenía en una pierna, estuve internado por varias semanas y perdí la semana de exámenes finales de todas las materias, a fin de cuentas no me pudieron operar por que había demasiada gente esperando quirófano, volví a la universidad el cuatrimestre siguiente y cuando se acercaba la semana de exámenes finales ¡adivinen que!, me llamaron de vuelta y pase internado 3 meses, tuve que ver los toros de Zapote por televisión y hacer el rezo del portal junto con los rencos de Ortopedia. No solo perdí el final de un cuatrimestre sino también el inicio del que seguía y la recuperación fue un desastre. En ese tiempo tome una decisión, no sé si fue buena o mala y no puedo hacer nada para cambiarla, dejé el ITCR y hoy, una década después estoy estudiando nuevamente.

Me gustaría darles un ejemplo de un adulto, llamémosla Lucia, viene de una zona rural, gracias a la cercanía de un colegio experimental bilingüe donde recibía 10 lecciones de ingles por semana mientras que los demás reciben solo 5 y una especialidad como ingles conversacional o contabilidad, así ella empezó su incursión en el mundo profesional, en su primer trabajo atendía extranjeros en ingles respondiendo información turística sobre costa rica, hoteles, parques, actividades regionales etc, luego entro a trabajar para una empresa de computadoras en servicio al cliente, y después a otra empresa más grande en soporte técnico, hoy en día ya tiene su lote, está comprometida, tiene 24 años y este diciembre termina su carrera de administración en la ULatina.

Por otro lado tenemos a Kandy, viene de la ciudad, estudio en el colegio superior de Señoritas hasta que lo dejo porque era muy difícil y se paso a un instituto, tomo varios años sabáticos después de sacar el bachillerato por madurez, o por insistencia como se le conoce de forma popular, consiguió trabajo en una tienda de ropa en San Pedro,  todos los viernes sale a tomar con sus “amigos”, entre rumba y la rambla se le escurren entre sus dedos el dinero arduamente ganado, de lo que puede ahorrarse gracias a los tragos que le convidan compra ropa en la misma tienda en la que trabaja convirtiendo su mecánica laboral en una economía de enclave, aun vive con sus padres y ya tiene dos hijos de hombres diferentes.

El ser adulto no es algo que se deba de tomar a la ligera, lastimosamente lo único ficticio de estas historias es el nombre de la protagonista por que estas historias las vemos todos los días y están más cerca de lo que creen.

1: Voltaire. Jean, Adrien. Beuchot, Quentin y Miger, Pierre, Auguste. «Œuvres de Voltaire, Volume 48». Lefèvre, 1832

 

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